Nacional

Rally del Chaco: la historia, la tradición y el desafío que mantienen viva una pasión

El Transchaco Rally vuelve a reunir la esencia del automovilismo paraguayo con una edición marcada por la historia, el legado de sus pioneros y la dificultad de un territorio que sigue siendo el gran desafío para pilotos y equipos.

A más de cinco décadas de su creación, el Rally del Chaco continúa representando mucho más que una competencia automovilística. La edición número 51 del histórico evento mantiene viva una tradición que nació en 1971 y que, pese a las dificultades del paso del tiempo, logró convertirse en uno de los mayores símbolos deportivos del Paraguay.

Para Édgar Molas, presidente de la Comisión Deportiva del Touring y Automóvil Club Paraguayo (TACPy), cada edición del Transchaco Rally tiene un significado especial por la historia que representa y por el esfuerzo que implica mantener vigente una competencia única en el calendario nacional.

“Cada edición ya es especial porque imaginate más de 50 años desde que se creó el Rally del Chaco”, destacó Molas, recordando que la competencia tuvo interrupciones a lo largo de su historia, primero por una suspensión de tres años en la década de los 80 y posteriormente por la pandemia, que obligó a cancelar dos ediciones.

La edición 51 llega además en un contexto diferente para el Chaco paraguayo, con grandes cambios en comparación con los primeros años del rally.

“Podemos seguir haciendo todavía el Transchaco Rally en respuesta a lo que es el Chaco hoy en día. El Chaco tiene un desarrollo demasiado grande actualmente, las picadas prácticas de antes ya no existen”, explicó.

El crecimiento de la región obligó a la organización a buscar nuevos trazados y adaptarse a una realidad distinta, contando con el acompañamiento de propietarios y estancieros que permiten el paso de la competencia por sus terrenos.

Un homenaje a los pioneros del Transchaco Rally

Uno de los momentos destacados de esta edición será la participación de una camioneta histórica, una iniciativa que busca conectar el presente con los orígenes de la competencia.

Molas explicó que esta presencia representa un reconocimiento a quienes protagonizaron aquella primera aventura en 1971.

“Es una forma de rendirle homenaje a toda esa gente que inició esta aventura, porque realmente en esa época era una aventura ir al Chaco”, señaló.

Más de 50 años después, aquel desafío que comenzó como una prueba extrema de resistencia se transformó en una tradición que reúne generaciones de pilotos, equipos y fanáticos.

El rally que todos quieren ganar

Para Javier Bento, director de pruebas del TACPy, el Rally del Chaco mantiene un lugar único dentro del automovilismo paraguayo por su historia y por la dificultad que representa competir en uno de los territorios más exigentes del país.

“Una vez más estamos haciendo lo que nos gusta, siendo parte del evento más grande que tiene el país a nivel de rally”, afirmó Bento, quien destacó que el Transchaco tiene una identidad propia, incluso comparándolo con la llegada del Campeonato Mundial de Rally a Paraguay.

Según Bento, el Chaco representa una conexión profunda con la historia nacional. “El Chaco es la historia misma del país. Es probablemente el terreno más emblemático y que causa mayor orgullo al paraguayo”, expresó.

Esa carga emocional, sumada a las condiciones naturales del territorio, convierte al Transchaco Rally en una competencia diferente. “Es el rally que todo el mundo quiere ganar”, afirmó.

Para Bento, incluso los pilotos paraguayos pondrían al Chaco por encima de cualquier otro desafío deportivo. “Si a un piloto hoy le das a elegir entre ganar el Chaco o ganar una fecha del Mundial de Paraguay, te va a decir el Chaco”, aseguró.

Con 51 ediciones en su historia, el Rally del Chaco continúa siendo un símbolo del automovilismo nacional: una competencia donde la velocidad se mezcla con la tradición, la aventura y el orgullo de todo un país.